Descripción
Capas de berenjena tierna, tomate concentrado y queso fundido, terminadas con una superficie dorada y crujiente. Nuestra versión QPC inspirada en la parmigiana apuesta por asar la berenjena para conseguir un resultado meloso sin exceso de aceite.
La clave está en controlar la humedad: reduce el tomate hasta que la espátula deje un surco visible y escurre muy bien la mozzarella. Así las capas quedan cremosas, pero conservan su forma al servir.
Para cortarla limpiamente, déjala reposar 15 minutos después del horno. Se conserva hasta 3 días en frigorífico y recupera mejor el gratinado recalentándola primero tapada y después destapada a 180 °C.
Sírvela como plato principal con una ensalada sencilla o en porciones más pequeñas como entrante.