Descripción
Una receta fácil, barata y de esas que apetecen solo con verla: patata cocida, queso fundente y una sartén. Nada complicado, nada raro, pero con un resultado que parece mucho más elaborado de lo que es. La clave está en aplastar bien la patata, mezclarla con queso, maicena y especias, y formar bocaditos pequeños y planos. Así se doran rápido por fuera, quedan suaves por dentro y el queso se funde mejor sin que se rompan. Puedes servirlos tal cual o acompañarlos con una salsa rápida de yogur o mayonesa, limón, ajo y sal. Quedan perfectos para cenar algo rápido, para picar, para compartir o para cuando tienes patatas en casa y quieres hacer algo distinto en 20 minutos. Guárdalos porque esta receta salva cualquier antojo.