Descripción
Un brunch dulce, dorado y cremoso, con el contraste justo entre el brioche tostado, el mascarpone frío y el melocotón caramelizado.
La clave está en usar melocotón maduro pero firme: primero se dora con mantequilla y la miel entra al final, solo unos segundos, para que quede brillante sin deshacerse.
Sirve el brioche con melocotón recién montado. Puedes dejar el mascarpone preparado en nevera y recalentar el melocotón suavemente en sartén, pero el brioche conviene tostarlo al momento.
Domingo, café y una mesa sin prisa.