Descripción
Helado cremoso en 5 minutos, sin heladera y sin complicarse. Solo necesitas mango congelado, yogur griego, lima y un toque de miel para conseguir un postre fresco, rápido y perfecto para verano. La clave está en no añadir líquido extra: así queda espeso, frío y con textura de helado suave desde el primer momento. Termínalo con ralladura de lima y pistachos picados para darle frescor, color y ese toque crujiente que lo hace mucho más especial. Dulce, ácido, cremoso y listo en nada. De esos postres que parecen más elaborados de lo que realmente son. Guárdalo para los días de calor.